Arrancan las negociaciones sobre el tratado

La quinta ronda de negociaciones para un Tratado de la ONU que regular las corporaciones transnacionales ahondará en las particularidades del texto.

La próxima semana, el grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta (GTO) reanudará las negociaciones en la creación de un instrumento legal vinculante que regule las actividades empresariales y los derechos humanos. Las discusiones girarán en torno a la versión revisada facilitada por la Misión Permanente de Ecuador, encargada de armonizar el posicionamiento de los estados. Este borrador, a pesar de pedir cambios importantes para garantizar que las comunidades afectadas disfruten de un completo acceso a la justicia, marca un importante paso en la legislación internacional vinculante y establece la responsabilidad jurídica de las grandes compañías.

“Los problemas abordados en la mesa de negociaciones son cruciales. Una resolución satisfactoria de los mismos tendría un impacto importante en la lucha contra el abuso y la impunidad de las compañías. Por esta razón, es fundamental la continuidad del proceso, del esperamos que, a través de discusiones profundas y constructivas, los estados lleguen a configurar un sólido instrumento legal vinculante”, ha dicho Ana María Suarez Franco, representante permanente de FIAN Internacional en la ONU.


La elección de las palabras

Una de las cuestiones a debate es la prevalencia del Tratado sobre las leyes nacionales. Esto garantizaría el acceso a la justicia en aquellos países con una débil protección legal en materia de derechos humanos. Asimismo, permitiría dar una mejor respuesta a las intricadas operaciones comerciales transnacionales y crear un “campo legal”.

En este sentido, en un contexto en el que la influencia del sector privado en los procesos de decisión del sector público está en continuo aumento y en el que están en juego los intereses de las personas es necesario imponer los derechos humanos,  Asimismo, el desequilibrio actual entre inversiones y acuerdos comerciales y la legislación de derechos humanos debilita la capacidad de los estados para cumplir con su responsabilidad en materia de derechos humanos, teniendo en cuenta la carga financiera substancial que han de enfrentar en los procesos de arbitraje.

Hay que señalar y castigar las vulneraciones a los derechos humanos, pero también hay que hacer todo lo posible para prevenirlas. Para esto, el Tratado ha de asegurarse de cubrir las situaciones en riesgo inminente de abuso o vulneración de los derechos humanos. Las personas afectadas deben tener el derecho a solicitar medidas de precaución, han de ser capaces de evitar daños adicionales, y en ocasiones irreparables, cuando las personas buscan protección o en los largos procesos judiciales.

En ocasiones resulta complicado sacar a la luz la realidad detrás de las operaciones comerciales, lo que hace prácticamente imposible que las comunidades y personas afectadas puedan identificar las partes implicadas y pedir responsabilidades. Es necesario, por lo tanto, que el Tratado garantice un firme derecho a la información para las personas afectadas, así como la llamada “carga probatoria” para las empresas. Esto daría el beneficio de la duda a las comunidades afectadas y las compañías tendrían que aportar pruebas necesarias para demostrar su inocencia.  

Grupos con mayor riesgo

Los campesinos y otras comunidades rurales no pueden quedar ignorados en el Tratado cuando se abordan grupos que requieren una especial protección. El mundo rural sufre las terribles consecuencias de las actividades corporativas, como acaparamiento de tierras, destrucción medioambiental, violencia hacia los defensores medioambientales y los derechos humanos, así como injustas e inseguras condiciones laborales, por mencionar algunas.

Asimismo, y a pesar de las positivas reformas para incorporar una visión de género en el texto, es imperativo que el Tratado recoja una mayor perspectiva feminista intersectorial. Teniendo en cuenta los arraigados estereotipos de género, las múltiples e interrelacionales formas de discriminación, así como las desiguales relaciones de poder en materia de género, el texto ha de incluir un enfoque con una mayor perspectiva de género.

Las negociaciones tendrán lugar en el Palais de Nations de Ginebra del 14 al 18 de octubre y esperan recibir a más de 200 organizaciones de sociedad civil y movimientos sociales. Como cada año, se dará voz a todas aquellas personas afectadas por las operaciones comerciales.

Para cuestiones relacionadas con los medios, por favor, contactar con: delrey@fian.org 
Puedes seguir las discusiones a través en redes sociales a través de los hastags #BindingTreaty #CorporateAbuse y #Feminists4BindingTreaty

NOTA A LOS/LAS EDITORES/AS:

•    FIAN Internacional es miembro de varias redes que luchan para poner fin al abuso perpetrado por las corporaciones, entre las que se encuentra la Alianza por el Tratado; la Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos; Desmantelar el Poder Corporativo y poner fin a la Impunidad; un Enfoque Feminista para un Tratado vinculante ESCR-Net; así como la secretaría de la Red Global del Derecho a la Alimentación y a la Nutrición y el Consorcio de Obligaciones Extraterritoriales.